

Jason Li
En julio de 2014, Gekkan Shojo Nozaki-kun conquistó a propios y extraños, la obra de Izumi Tsubaki es una delirante comedia romántica de shojo, la cual rompe por completo los estereotipos de la sociedad en cuanto al amor y nos sumerge de cabeza a un mundo en el que confundirlo todo, malinterpretar palabras e incluso acciones, ya es común y, solo quedaba agregar el absurdo para completar un drama que supo ganarse el cariño de muchísimos fans en el mundo, a continuación, una reseña de lo que significa ser fanático regular de novelas para chicas Nozaki-kun.
La serie es demasiado buena siendo una comedia romántica que recoge y conceptualiza el tema del sentimiento a medio camino, mientras el amor anda patas arriba creyendo que, con solo desear, se puede lograr todo, y es que Gekkan Shojo Nozaki-kun es una historia ligera, sencilla, con una narrativa humilde y un guion de pasarela, la típica parodia andante con un buen elenco y personajes con gran carisma y una identidad única, original y creíble, claro está, hasta donde se puede observar.
Gekkan Shojo Nozaki-kun es un anime que empieza tremendamente bien, que sabe enganchar al espectador desde el primer episodio y cada capítulo nos trae una ocurrencia diferente, donde la violencia es ironía, el caos reina por doquier y el amor florece, tan estúpidamente, pero naturalmente, que raya en el cliché.
Para muchos amantes del anime, Gekkan Shojo Nozaki-kun no puede compararse con un clásico de clásicos como es la conocida serie Golden Boy (1992), pero en mi opinión, ambas tienen una característica en común: son obras de gran reconocimiento que han hecho historia y reunido a un sin fin de fanáticos que las siguen, disfrutan y ríen a carcajada limpia, en grupo o en la soledad, mientras se arremolinan en sus confortables sillones acompañados de mucha, pero mucha crispada, llevándonos a engordar prematuramente, mas no a desfallecer, en un intento por encontrar la satisfacción perfecta, la cual no existe, pero que obras como Nozaki-kun saben recrear tan bien, que uno llega a pensar que es lo mejor que se ha creado hasta la fecha, en lo que atañe al mundo del anime y su género.
Entonces Nozaki-kun con su flamante pluma, su simpática ayudante Sakura Chiyo no estudian, cómo realmente profesa Kintaro Oe, sino que se dedican a terminar mensualmente la novela de la que Nozaki-kun es autor y creador, recreando lo que podía ser la mejor novela de romance para chicas, que a veces es demasiado pedir para la fantasía que viven los personajes, en el paralelo fantasioso que les ha tocado enfrentar en medio de tanta disparatada ocurrencia, lo que nos llevan a un final que talvez nos desilusiona, ya que todos amamos los finales felices.
O nos dan una segunda temporada o el encanto por esta serie acabara con la ilusión de muchos por ver que el tan esperado final por fin llegue.