

Sofía Solórzano
El futuro ciego e inestable
como la barca improvisada
con la que lo buscábamos;
Una bengala para usar
solo si nos rendíamos;
Nada en los bolsillos
para evitar el peso
Y la muerte
siguiéndonos de cerca,
por si había un paso en falso.
Doce horas
deambulando en la cabeza
y quince horas más
Al vaivén y en alta mar.

Imagen: Sofía Solórzano
—Si alguno se ahoga, no intenten salvarlo, no deben dejar de nadar.
Todos sabíamos las reglas,
Las voces y murmullos
silenciadas por el rugido del hambre.
La boca salada,
La vida cansada,
Sin la certeza
de poder cruzar.