

Jair Abisaid
¿Algún día la gente se dará cuenta
que esta calle no tiene salida?
Laberinto para ciegos desamparados
que sin rumbo apencando sueños
postergan su hambre de poder.
Gente ebria de noches infinitas,
derramando plegarias para otros.
En esa calle llueve y dentro mío,
habita un pequeño sol creciente.
En los pasillos ¿qué perro no tiene hambre?
Buscamos dentro de la basura
como arriba de los árboles.
