

Eduardo Omar Honey Escandón
no importaba
en la era del invierno,
o en el hades del otoño
una mortaja violeta
donde el viento arrastra al sol
destierra los huesos de las calles
arterias secas brotan y suplican
en la garra de la primavera
o en el silencio del verano
supe que tenía que esperarte
montado en la rama de mi vida
oteando encima de la frustración
gota a gota convertidos años y años
dijeron que hay esperas largas
o eternidades insuficientes
(y todo por un abrazo,
tu abrazo final)
