

Manolo Mugica
Pulpo
“Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca”.
Rosario Castellanos
El pulpo, con sus tres corazones,
ama con desmedida muda
y sus ventosas son infortunio,
son besos que la muerte llevan.
Ama con tal entrega, tanto,
que es incapaz de ver todo aquello
que en su abrazo amoroso destruye:
lo sabe hasta probar lo inerte,
cuando harto de estar dándolo todo
no recibe respuesta de nadie;
entonces aborrece y odia:
él asfixia y se siente herido,
él asesina, lo echa a perder
y pese a ello reclama, clama.
Curriculum de la pulga
Yo me alimento
de la vitalidad
de los seres mayores,
de su fluir rojo.
De un huevecillo
provengo, transparente;
vengo desde la larva,
desde la senda
a l t
que va gestando el s o
y alumbra el aire.
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probando mundos,
rompiendo superficies
para crecer.
Del perro
Desde el horizonte el can,
pasado de pulgas,
besado de sarna,
me revienta los oídos;
padece de indigestión:
no digiere el hambre
ni la soledumbre
ni mastica bien el mundo.
Como a recién nacido me resuena
en el poema su ladrar, su canto
moribundo de mendigo, de lúgubre poca cosa;
y yo, apenas, logro
darle algún reposo
mientras se me apaga, mientras agoniza.
Cesa su respiración: todo es correr tras el viento.
