

Ginevra Sofia Avella
Repartir el fuego.
Masticar los huesos de la oscuridad.
Una cicatriz compartida, quebrada.
Pequeñas muertes en el cielo
de este país lejano sin estrellas.
La noche me atrapará donde no quiero,
me descubrirá dentro de una botella vacía,
dentro de un poema mudo,
al borde de un ojo roto.
La noche me atrapará entre tus piernas.
¿Dónde iremos?
Última carta, puerto nocturno y borracho.
Ocultaré las horas en mi garganta,
sinfonía de farolas e instrumentos del viento.
Todos los veranos del mundo, cerillas en tus bolsillos.
Dejaremos al mundo nuestro incendio.