

Majenda Aliaga
Y lo que es más importante: una toalla tiene un enorme valor psicológico. Por alguna razón, si un estraj (estraj: no autoestopista) descubre que un autoestopista lleva su toalla consigo, automáticamente supondrá que también está en posesión de cepillo de dientes, toallita para lavarse la cara, jabón, lata de galletas, frasca, brújula, mapa, rollo de cordel, rociador contra los mosquitos, ropa de lluvia, traje espacial, etc. Además, […] el estraj pensará, es que cualquier hombre que haga autoestop a todo lo largo y ancho de la galaxia, pasando calamidades, divirtiéndose en los barrios bajos, luchando contra adversidades tremendas, saliendo sano y salvo de todo ello, y sabiendo todavía dónde está su toalla, es sin duda un hombre a tener en cuenta.
Guía del autoestopista intergaláctico
En octubre de 1979 Douglas Adams publica el libro de ciencia ficción Guía del autoestopista intergaláctico, es el primero de la serie de libros que lleva el mismo nombre. Esta novela tiene como protagonista a Arthur Dent, un inglés común que un día descubre demolerán su casa porque se halla ubicada en el medio de la nueva autopista que están construyendo en su ciudad por lo que se tumba delante del bulldozer para impedirlo. Tras discutir con el encargado llega su amigo Ford Prefect que le convence de ir a tomar algo porque tiene algo urgente que decirle, en el bar le confiesa no es terrícola y que ese mismo día van a destruir La Tierra porque está en el medio de la que será la nueva autopista intergaláctica y lo invita a irse del planeta con él. Es aquí donde pregunta si tiene una toalla y deben regresar a su casa por una, ya que es todo lo que necesitan tal como lo indican en el libro de Ford La Guía del autoestopista galáctico de la editorial La Osa Mayor y es que una toalla tiene mucho valor práctico:
Es decir, una toalla es el elemento primordial si decides dar una vuelta por el universo porque no sabes cuándo vas a necesitarla. Ambos amigos deben usarlas en medio de sus viajes en los que se topan con Marvin, el robot más depresivo del universo, unos extraterrestres burócratas y otra terrícola en medio de delirantes teorías físicas.
Douglas Adams murió el 11 de mayo de 2001 y pocos días después sus seguidores, el 25, decidieron hacerle un homenaje saliendo a la calle con una toalla al hombro y de esa manera recordar al autor y sus consejos por si piensas dar una vuelta por el universo. Por cierto, ese mismo día también se celebra el Día del orgullo friki porque un 25 de mayo de 1977 se estrenó la primera/cuarta parte de Star Wars.
Hasta luego y gracias por el pescado, como diría el autor; y no olvides tener una toalla a la mano.
