Cuando uno emprende una gran aventura puede hacerlo solo o puede reunir un equipo para lograr el objetivo, nosotros decidimos que la empresa necesitaba de muchos aliado. Durante el trayecto, algunos se quedaron en el camino por distintas circunstancias como, por ejemplo, la relatividad del tiempo que impide que podamos extender las horas del día. Sin embargo, el camino emprendido hacia la cultura literaria ha llamado la atención de más personas que se han unido a nuestro trabajo. A los que ya no están, agradezco la huella que dejaron y les recuerdo que la muerte nunca ha impedido a los personajes literarios revivir cuando así lo quieran.