
“Descender al infierno” puede ser una frase muy macabra. Suena a muerte, a un final. A pesar de eso, somos Katabasis porque no buscamos el olimpo, ninguna cima. Buscamos internarnos en las profundidades de la cultura. Buscamos rescatar todo lo que enriquezca la cultura literaria de las personas. No seguimos una corriente ideológica específica. Ni siquiera somos de las mismas latitudes; es más pocos son los que se han visto en persona, pero eso mismo reafirma nuestro sueño. Lo que sí tenemos en común es el anhelo de que otras personas exclamen, como nosotros en su momento: “¿Cómo pude vivir hasta ahora sin saber esto?” y dar honor a quien lo merece.
Geográficamente (al menos en los mapas), el sur está abajo, entonces descenderemos al sur para traer de vuelta toda la cultura literaria. Nos internaremos en las profundidades oscuras de todo el mundo y rescataremos los tesoros literarios. Seremos arqueólogos culturales, arqueólogos literarios. Desenterraremos la gastronomía, la ciencia, la historia, la filosofía, las artes plásticas, la música, la cinematografía, los videojuegos, el comic todo lo que esté alrededor de la literatura para que después hagamos la anabasis o el ascenso. Les daremos a conocer todos nuestros hallazgos, ese es nuestro principal objetivo: enriquecer la cultura literaria de los jóvenes latinoamericanos.
En una época en la que emprender proyectos editoriales es casi significado de pérdidas; cuando existen muchas páginas literarias, revistas, blogs, foros literarios en la web; cuando las estadísticas indican que casi nadie lee; en un contexto en el que la producción de revistas impresas es casi un lujo financiero, la katabasis tendría ese significado de fracaso. Descendemos, caemos en un proyecto que pareciera difícil de sobrevivir. Sin embargo, el equipo de Katabasis está lleno del único requisito con el que nació la revista: la pasión por difundir la literatura. El equipo Katabasis está lleno de energía que nos hará sobrevivir en la oscuridad. Y compartiremos nuestro viaje con todos ustedes, queridos lectores.